
El filósofo finlandés, J.V.Snellman, enseñaba en el siglo XIX que la fuerza de un pequeño país radica en su cultura, y que esta es su único camino hacia el progreso. Desde la segunda mitad del siglo XIX, época en la que surgió con fuerza el nacionalismo finlandés con todas las manifestaciones artísticas y literarias que lo acompañaban hasta hoy Finlandia ha disfrutado de una vida cultural muy fructífera.
Finlandia es un país de arquitectura moderna. Habiendo sido la madera el elemento principal de construcción a lo largo de la historia, todo lo que no ha ardido en las guerras, se ha podrido con el paso de los años. Por un motivo u otro, las viejas casas han sido destruídas. Por este motivo, se puede decir que el 90 % de la edificación actual es del período de la Independencia (desde 1917) y una tercera parte de los finlandeses vive en casas de menos de veinticinco años.
De arquitectura antigua quedan, sin embargo, algunas iglesias de madera, como por ejemplo la de Kerimäki, que es uno de los edificios de madera más grandes del mundo. También quedan castillos de piedra que datan de la Edad Media que son auténticas joyas arquitectónicas. Actualmente se utilizan para actividades culturales como por ejemplo el Castillo de Olavinlinna, escenario cada verano del Festival de Opera de Savonlinna o la isla fortaleza, Suomenlinna, en las afueras de Helsinki.
La fama de Finlandia como meca de la arquitectura moderna comenzó a forjarse a principios del siglo XX. El pabellón finlandés de la Exposición Universal de París, diseñado por los arquitectos Armas Lindgren, Herman Gesellius y Eliel Saarinen fue un punto de arranque para el boom finlandés en el año 1900.
Posteriormente el funcionalismo fue abordado seriamente en Finlandia en los años 1920 y 1930. Alvar Aalto y Eric Bryggman abogaban por el naturalismo, la razón, la luz y la vida familiar.
La tercera época dorada de la arquitectura finlandesa surgió en los 1950, cuando arquitectos como Viljo Revell y Aulis Blomsted mostraron el camino hacia la modernidad. Se construía mucho al urbanizarse e industrializarse el país y surgió entre otros, Tapiola, la ciudad jardín, suburbio en contacto directo con la naturaleza.Posteriormente, la luminosidad y las formas livianas han mantenido su popularidad hasta nuestros días, que se expresan en las obras de por ejemplo Kristian Gullichsen, Juha Leiviskä y el matrimonio Reima y Raili Pietilä.
A finales del siglo XIX los artistas iban a estudiar a París, de donde trajeron las modas de la pintura al aire libre y del impresionismo. Entre estos pintores destacó Albert Edelfelt (1845-1905),quien descubrió al mundo su estilo tan personal de impresionismo con sus cuadros de la rústica campiña finlandesa.
Hacia el cambio de siglo el romanticismo nacional y el simbolismo abrieron las puertas a la edad de oro del arte finlandés. Akseli Gallen-Kallela (1865-1931) maestro de los temas del Kalevala, es el representante más importante de esta generación de pintores. Su arte se sigue considerando hoy por hoy como parte de la identidad nacional finlandesa. Hugo Simberg (1873-1917) discípulo y protegido de Gallen-Kallela, fue otra figura muy destacada de la época, cuyo valor sigue en alza.
Las mujeres siempre han tenido un lugar muy destacado en el arte finlandés. Nombres como Fanny Churberg (1845-1892), Maria Wiik (1853-1928) y Helen Schjerfbeck (1862-1945) se hallan entre las más renombradas. La mujer sigue estando a la vanguardia del arte moderno en Finlandia hoy. Las pioneras son las experimentadores con CD-rom y video como Marita Liulia (1957-), Henrietta Lehtonen (1965). Las instalaciones de Eija-Liisa Ahtila hoy por hoy son muy solicitadas a nivel mundial.
El arte de la posguerra finlandesa se ha caracterizado por una cierta tensión entre el constructivismo y el expresionismo, el control de sentimientos y la pasión encendida. La joven generación actual de artistas plásticos se ha inclinado hacia la fotografía. Esko Männikkö (1959-) expone en foros internacionales sus fotografías de la cotidianidad finlandesa y sus ambientes singulares. Hay una generación de fotógrafos que se ha ido abriendo camino.
Conviene destacar que en Finlandia hay muchísimos museos y galerias, además de los grandes museos de la capital, como Ateneum (Museo Nacional de Arte), Kiasma (Museo de Arte Contemporáneo), Kansallismuseo (Museo Nacional).
A partir de 1950 el concepto de Finnish Design ha ido marcando nombre. El polifacético arquitecto Alvar Aalto solía diseñar también el interior de sus obras, desde los muebles, hasta las lámparas y picaportes. Surgieron varios diseñadores nuevos y la vida cotidiana, no solamente la artística, se llenó de diseño. Las creaciones de cristalería de Tapio Wirkkala vieron la luz.
La casa de textiles Marimekko creó un nuevo estilo de gusto y color. Las tijeras Fiskars de mango naranja entraron en todos los hogares. Las joyas inspiradas en la epopeya nacional Kalevala dieron lugar a la joyeria Kalevala, para mencionar algunos ejemplos.
Hoy por hoy, el diseño industrial en Finlandia ha experimentado un gran progreso. Hay mucha actividad en este sector. Las nuevas tecnologías han dado lugar a diseñadores de telefonía móvil. Los finlandeses se han destacado en líneas tan variadas como el diseño de barcos de vela, coches, maquinaria, artefactos para el hogar, muebles, cristalería, joyeria, cerrajería, grifería etc.
Teléfonos móviles:
Los finlandeses inspirados por el romanticismo nacional del siglo XIX elevaron la literatura a su máxima expresión convirtiéndolo en guía del pueblo y símbolo del nacionalismo y de la identidad finlandesa. Durante muchos siglos desde el primer escritor finlandés, el monje Jöns Budde (c. 1437- c.1491), la literatura se había escrito principalmente en sueco o en latín. El idioma literario ya había nacido con la Reforma Protestante, cuando el obispo Mikael Agrícola (c.1510-1557) definió el alfabeto y tradujo los Evangelios al finés en la década de 1540.
El nacimiento de la literatura finlandesa
Pero la literatura verdaderamente nacional no florecerá hasta el siglo XIX. Piedra fundamental de la literatura finlandesa fue la publicación en 1835 del Kalevala, epopeya nacional, que consiste en una recopilación de Elias Lönnrot (1802-1884) de sus fuentes más auténticas del disperso repertorio de cantos populares trasmitidos de generación en generación. Reeditado en 1849 a su versión definitiva, el Kalevala es a la vez la memoria del pueblo y una gran epopeya, es la suma del folklore de Finlandia y de su pasado mítico.
En el mismo siglo Johan Ludwig Runeberg (1804-1877), que escribía en sueco, creó el ideal poético de un pueblo valiente y piadoso. Alexis Kivi (1834-1872) es un clásico de la literatura finlandesa y su novela "Los Siete Hermanos" sigue gozando de popularidad entre los lectores.
En el siglo XX el escritor finlandés Mika Waltari (1908-79) ha logrado llevar la literatura de Finlandia a un público a nivel mundial. Sus obras han sido traducidas a 32 idiomas y siguen siendo obras best-seller. La lírica finlandesa ha tenido su representante más afamado en la poetisa en lengua sueca, Edith Södergran (1892-1923),que cultivó una nueva métrica libre y rebelde, y llegó a tener mucha aceptación a pesar de su corta y trágica vida.
En los años cincuenta destacan los modernistas Paavo Haavikko, Eeva Liisa Manner, Bo Carpelan, Veijo Meri y Pentti Saarikoski. Escritores más actuales que han cruzado las fronteras de Finlandia son Arto Paasilinna (1942-) traducido tambien al español y Rosa Liksom (1958-) que representan un nuevo exotismo nórdico, explosivo y anhelante de libertad expresiva. Entre los clásicos de la literatura infantil mundial están las historias de la familia Mumin por Tove Jansson (1914-2001).
Hay que destacar que Finlandia es un país de lectores. Se lee mucho y hay una larga tradición de lectura. Los finlandeses siempre destacan en las estadísticas de libros publicados por habitante. Por ese mismo motivo, no es de extrañar que Finlandia tiene una red de bibliotecas públicas que es muy eficiente y cubre todo el país. En estadísticas bibliotecarias a nivel mundial Finlandia suele encontrarse en las primeras posiciones: usuarios registrados por habitante, prestamos anuales, visitas per cápita a las salas de lectura, etc.
Literatura finlandesa en español:
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C/. Pez, 21
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tel: 915 213 962
Finlandia tiene una vida musical muy activa. Hoy en día salen muchos directores de orquesta, cantantes e instrumentistas de gran nivel de Finlandia.
Por un lado esto se debe a la legislación finlandesa sobre instituciones musicales que difunden la formación básica para todo el país, hasta en las pequeñas ciudades. Por ese motivo, se puede decir, que todo el mundo tiene acceso a la música. Hay 150 conservatorios que cubren las necesidades de todo el país. Finlandia cuenta con 20orquestas sinfónicas. La capital de Finlandia, Helsinki, cuenta con tres.
La tradición musical finlandesa no es muy larga, pero sí intensa. El primer compositor finlandés de relevancia internacional fue Jean Sibelius (1865-1957). Le han seguido muchos otros: Aarre Merikanto, Leevi Madetoja, Erkki Melartín. Compositores contemporáneos de renombre son Eino-Juhani Rautavaara, Aulis Sallinen, Kaija Saariaho y Magnus Lindberg.
Varios directores de orquesta finlandeses forman parte de la elite mundial. Esa-Pekka Salonen, Jukka-Pekka Saraste, Sakari Oramo, Osmo Vänskä, Mikko Franck.
Cantantes de opera actúan en los grandes escenarios: Matti Salminen, Jorma Hynninen, Monica Groop, Karita Mattila.
Música folkóricaFestival de Música Folklórica
En Finlandia, hay una gran tradición de música folklórica. Con el paso del tiempo, las actuaciones de los músicos locales autodidáctos se han convertido en númerosos conciertos y festivales de grupos y artistas famosos que se organizan en todo el país, sobretodo en la época estival. El instrumento tradicional es Cántele, que se menciona ya en Kalevala, la Epopeya Nacional de Finlandia. En el, Elias Lönnrot había construido una imagen de un cántele mítico hecho de la mandíbula de un lucio como el instrumento musical típico finlandés del héroe épico Väinämöinen. Hoy es el instrumento nacional de música por antonomasía. Otros instrumentos típicos son el acordeón, el violin y el armonio. El festival más conocido es el de Kaustinen, que se celebra en el pueblo de mismo nombre en el mes de julio de cada año.
Festivales
Finlandia tiene un gran numero de festivales de música a lo largo del año. De estas las dos más famosas son el Festival de Opera de Savonlinna y el Festival de Camara de Kuhmo. Pero hay festivales para todos los gustos musicales
El jazz y la música ligera finlandesa está haciendo su aparición en los escenarios europeos. Grupos como Värttinä, Apocalyptica y HIM han ido ganando aceptación, también en España.
Lordi
En 2006, el grupo finlandés de heavy metal/rock, Lordi, se hizo famoso en todo el mundo al ganar el festival de Eurovisión en Atenas. El grupo actúa siempre con máscaras puestas y utiliza abundantemente los efectos pirotécnicos. Sus cuatro discos han sido publicados en varios países. Después de Eurovisión, Lordi ha estado de gira en el extranjero. El grupo ha vuelto a la actualidad en 2008 con el estreno de la película de terror "Dark Floors", basada en una idea suya, y con su nuevo album que aparecerá en otoño.
Pori jazz
Pori Jazz es un festival de jazz que se organiza anualmente en la ciudad de Pori. Es uno de los más importantes encuentros de música jazz de Europa y, según el número de entradas vendidas, el mayor festival celebrado en Finlandia. Además de intérpretes de jazz, en el evento han actuado camtantes y músicos de soul, pop, rock y R&B. A lo largo de los años, varios artistas de fama internacional han pisado los escenarios del festival, entre otros B.B. King, Alicia keys, Björk, James Brown, Santana y Stewie Wonder.
Al inicio de este milenio, había en Finlandia doce compañías de danza que gozan de subvenciones regulares del Estado, casi veinte grupos independientes y numerosos coreógrafos y bailarines autónomos. Los grupos más importantes son el Ballet Nacional de Finlandia y el Helsinki City Theatre Dance (el grupo de danza del Teatro Municipal de Helsinki). La educación profesional se imparte en siete institutos distribuidos por el país y existen varios festivales de baile.
En la década de 1980 la danza alcanzó un status oficial en la administración estatal. En 1983 se fundó el Consejo Nacional de la Danza y el mismo año se inició la educación profesional en la Escuela Superior de Teatro de Helsinki. La escuela de ballet de la Opera Nacional, que prepara bailarines desde 1922, fue reorganizada en 1988 e integrada al sistema de educación coreográfico profesional. En general se llega a esta educación a través de academias privadas. La danza, sin embargo, no tiene el mismo rango que la música o las artes plásticas en el sistema educativo finlandés.
En las últimas dos décadas ha surgido una nueva generación de coreógrafos que va cosechando éxitos por todo el mundo, empezando por Jorma Uotinen. Bajo la dirección de Kenneth Kvarnström en los años noventa el Helsinki City Theatre Dance cobró mayor relevancia. Actualmente Tero Saarinen y su grupo son de los más conocidos internacionalmente. Finlandia tiene una fuerte tradición de solistas y de grupos de danza independientes.
El éxito obtenido en 2002 por Aki Kaurismäki con Un hombre sin pasado, el Grand Prix en el Festival de Cannes y la subsiguiente avalancha de premios, el aplauso de la crítica y la distribución mundial, significaron el punto culminante de su carrera personal como realizador y una repercusión internacional que no había tenido nunca el cine finlandés.
El apoyo oficial y la televisión son los dos soportes financieros del cine en Finlandia. El estado financia la producción y la distribución cinematográfica con unos diez millones de euros al año. Las ayudas oficiales cubren en promedio el 40% del presupuesto de realización de las películas. La televisión contribuye a solventar los gastos en un 20%. Aún así, Finlandia va muy por detrás de sus vecinos escandinavos: la inversión estatal no llega ni a la mitad de la danesa, sueca o noruega, la producción es aproximadamente la mitad de estos países y el presupuesto no llega tampoco a la mitad.
Esto significa que los realizadores finlandeses están realmente obligados a hacer uso de su ingenio para crear y economizar, produciendo más con menos recursos. Debido a ello quizás, hay una cierta tosquedad en el cine finlandés, pero eso a veces supone que la película gane en espontaneidad y emoción. De todas formas, ser cineasta en Finlandia no es tarea facil por cuestiones de rentabilidad al estar creando para un mercado de 5 millones de habitantes solamente y en un idioma que solo se habla en Finlandia.
Aparte de los hermanos Kaurismäki han ido surgiendo nuevos talentos. La cinematografía de Olli Saarela, Jarmo Lampela, Auli Mantila y Kaisa Ratismo son algunos ejemplos. Ha habido asimismo un boom de producción de películas para niños y jóvenes y una nueva ola de creatividad en cuanto a documentales. Cabe mencionar también la obra de realizadores como Eija-Liisa Ahtila, una artista plástica internacionalmente aclamada, que ha construido en su obra un puente del video-arte a la cinematografía.